Project Description

Purmamarca (Salinas Grande)
Para los Aymara, la tribu que pobló el noroeste de Jujuy antes de la colonización, Purmamarca
significaba “pueblo de la tierra virgen”. Fue así como se la llamó en su fundación en el año
1594 hasta nuestros días, en los que sigue siendo un hermoso pueblo que conserva como
principal atractivo su arquitectura colonial. Al encontrarse a 2320 metros sobre el nivel del
mar, los paisajes de alta montaña predominan, siendo una región única en Argentina.

¿Cómo llegar a Purmamarca?
Llegar a Purmamarca por carretera es posible gracias a la RN Nº9, desviándonos por la RN
Nº52, en la que tras 4 kilómetros se llega al lugar de destino. En colectivo existen muchas
posibilidades, ya que hay conexiones con San Salvador de Jujuy, Tilcara desde el norte e,
incluso, desde el país vecino de Chile. En la terminal vieja de la capital provincial también se
pueden tomar remises, aunque la distancia desde San Salvador es de 66 kilómetros hasta
Purmamarca. Desde la norteña Tilcara son apenas 27 kilómetros.

¿Qué ver y hacer en Purmamarca y sea una experiencia inolvidable?
Todos los pueblos de la Quebrada se desarrollan desde un mismo centro, que no es otro que la
plaza 9 de Julio, día en que Argentina declaro su independencia. En la de Purmamarca se
encuentra la Iglesia de Santa Rosa de Lima, que consta de una nave central de estilo colonial
con un campanario que se construyeron allá por el año 1648. En la iglesia podemos ver la
influencia de otras épocas como el siglo XVIII, ya que las pinturas que decoran sus paredes son
de la escuela Cuzqueña. En 1941 se declaró Monumento Histórico Nacional.
Justo al lado de la iglesia podemos encontrarnos con un Algarrobo de más de 600 años de
antigüedad, que ha servido como lugar tradicional de reunión para los habitantes de
Purmamarca. En la plaza del 9 de Julio se desarrolla un mercado permanente en el que se
venden productos artesanales de toda la región.
En la plaza también se encuentra uno de los edificios más simbólicos de la ciudad, el Cabildo.
De gran valor arquitectónico, histórico y social, esta denominación se debe a su arquitectura,
en la que predominan 4 arcos y una galería de una sola planta con gruesas paredes. Su
cielorraso de cardón se construyó durante el siglo XIX, y está considerado como el cabildo más
pequeño del país.
Las personas que hacen turismo en Jujuy suelen tener una predilección por los paisajes, y en
Purmamarca miradores como el del Porito y el de la Terminal son perfectos para sacar la mejor
cara del pueblo y el Cerro de 7 Colores.
Tampoco podemos perdernos el Paseo de los Colorados, un recorrido de 4 kilómetros que se
puede hacer tanto en coche como a pie, y en el que el principal atractivo es la coloración rojiza
de la tierra, además de las vistas de Purmamarca.
Pero si existe una joya de la corona en Purmamarca, esa no es otra que el Cerro de los 7
Colores. Es una de las atracciones turísticas más visitadas de Jujuy, por lo que un turista que
visite la provincia no se lo puede perder. Y muchos de ellos se preguntan, ¿a que se deben los
colores del cerro? La respuesta se responde hace 600 millones de años, ya que la montaña
esta compuesta por sedimentos marinos que tras años de movimientos en la corteza terrestre
emergieron hasta los más de 2.000 metros. La erosión también fue uno de los procesos que
hizo que hoy se pueda admirar este hermoso lugar en la provincia de Jujuy.
Un último lugar perfecto para visitar cerca del pueblo es Salinas Grandes, que se encuentra al
final de la ruta 52, ya en la región de la Puna.